Extraído de "La Misión" |
| "Todas esas pequeñas cosas, o grandes, que me van sucediendo a lo largo de los días yo las voy anotando, con mucho cariño, en hojas sueltas. Poco a poco, según voy sabiendo, las voy ordenando, de forma que un voluminoso libro empieza a tomar cuerpo. Y es así, reinterpretando y completando ese libro día tras día, como mi vida comienza a adquirir el SENTIDO… que yo CREÍA que le faltaba." |
|
“Todo aquél que en algún momento de su vida se haya detenido a preguntarse: - “Bueno, recapitulemos.” –reflexionó Amanda- “Ya habíamos concluido tres cosas ¿verdad?: que YO NO SOY Amanda, que mi vida es ANTERIOR a la de ella y que YO sobreviviré a la muerte de este cuerpo ¿estamos de acuerdo?” - “¡Completamente!” –respondió el resto de su equipo sonriendo. - “Al tiempo, el hecho de «venir de un sitio» e «ir hacia otro»” –continuó Amanda su razonamiento- “me invita a pensar que, posiblemente, podría estar tan sólo DE PASO por la Tierra ¿verdad?... en cuyo caso me siento obligada a preguntarme, como tantas otras veces: «¿PARA QUÉ coño HE VENIDO entonces a este mundo?».” - “Buena pregunta. Y cierto es que bien podría ser como dices” –interrumpieron los «abogados del diablo»- “pero ¿por qué estás tan segura de que has tenido que venir necesariamente a este planeta PARA HACER ALGO?” - “Pues... porque si no jamás habría tenido la necesidad de preguntarme que hago aquí ¿no creéis?” –respondió Amanda emocionada- “Por eso y porque si realmente no tuviese nada que hacer… ¡pues no habría precisado venir!... ¡Parecéis subnormales! ¿tan difícil es de comprender? ¡Joder! si hay que venir se viene, pero ¡coño!... venir «pa’ná»…” ... “...Sin embargo queremos felicitarte por haber descubierto… ¡taaaa chaaaaann!... ¡la cuarta pregunta!. Por fin reconoces que tienes ALGO QUE HACER aquí ¿no? o, dicho de otra forma: por fin reconoces que tienes ¡UNA MISIÓN QUE CUMPLIR!” - “¿Una «Misión?» ¡Claro!... ¿cómo no…?” –gritó Amanda- “¡Ahora entiendo! ¡Cuántas veces, ASQUEADA de esta vida, me he preguntado «¡¿pero qué narices pinto yo en este mundo?!». ¡Cuántas veces me he sentido tan FUERA DE LUGAR, abatida, desorientada, deprimida,… desdichada!... ¿Cómo? ¿he dicho «desdichada»?... ¡Eso me suena del otro cuento!... ¡Eh! ¿no seríais… VOSOTROS?” -preguntó Amanda emocionada. - “¿Quién si no?” –respondió el grupo con su más amplia sonrisa- “El Destino, dulce Amanda, no es ese cruel enemigo que nos niega todo cuanto queremos, sino el fiel compañero que nos proporciona CUANTO NECESITAMOS. “Nosotros, pues, somos quienes TE PINCHAMOS EN EL CULO SIN CESAR para que dejes a ese gilipollas que limita tu desarrollo personal; para que cambies aquél trabajo de mierda que tanto te consume, que tan poco te aporta y que menos te importa; para que renuncies a la imposibilidad de caerle bien a todo el mundo; para que te olvides de los compromisos ajenos; para que ABANDONES, en suma, todas aquellas experiencias que ya no son NI NECESARIAS NI COMPATIBLES CON EL CUMPLIMIENTO DE TU MISIÓN. Cuando nosotros entendemos que se puede ver AMENAZADA, de algún miembro de nuestro equipo, su Misión, pues no nos queda más remedio que hacerle ver que tiene que tomar UNA DECISIÓN. Así, primero le hacemos saborear la INFELICIDAD, la desdicha, el aburrimiento, la apatía, la depresión ¿te suena? Entonces empieza a SENTIRSE FATAL hasta que RECONOCE, en el fondo de su corazón, que NO ES FELÍZ, simplemente, porque NO ESTÁ HACIENDO lo que SABE que tiene que hacer y porque sigue donde SABE que YA NO PUEDE continuar. “Bien puede decirse entonces que uno es infeliz, básicamente, porque se está siendo INFIEL A SÍ MISMO. A veces estos sentimientos son suficientes y la encarnación relaciona su infelicidad con la DECISIÓN que le falta por tomar y que le reencaminará hacia el SEGURO cumplimiento de su Plan. Pero claro, no es lo mismo tomar una determinación… que EJECUTARLA ¿verdad?. Por esto a veces hemos de convertir, en UN INFIERNO PARTICULAR, ese intervalo de tiempo que transcurre tan lenta como seguramente entre la toma de una decisión… ¡y la EJECUCIÓN de la misma!. De esta forma, si el jugador reacciona y lleva a la PRÁCTICA y A TIEMPO la acción correcta entonces le premiaremos con UNA SENSACIÓN imposible de olvidar: es un impulso directo de QUIEN ES REALMENTE, un mensaje de su propio Cielo que encuentra reflejo en la MÁS ABSOLUTA PAZ INTERIOR… eso, y nada más, es la verdadera FELICIDAD.” ... -“Eeeehhmm… ¿«mestáis» queriendo decir con esto que vosotros VIGILÁIS PERMANENTE el desarrollo de CADA Misión de CADA encarnación?” –preguntó Amanda interesada. -“Efectivamente,” –respondió el grupo- “pero SOLAMENTE, claro está, de las encarnaciones de NUESTRO equipo. Cada equipo participante en el Juego de la Tierra está siendo CONSTANTEMENTE MONITORIZADO por ciertos elementos de SU PROPIO grupo, quienes se aseguran de que ninguna misión particular se ve impedida por agentes externos.” ... -“...Comprender no es «saber» y tampoco es «creer», comprender es SENTIR que TODO cuanto te pasa en la vida esconde un PROPÓSITO y que, además, éste, es SIEMPRE POSITIVO. ¿Sabías que la COMPRENSIÓN es la cura para TODOS los males de este mundo? “Atiende: tan sólo se libera de sus cadenas aquél que es capaz de discernir el SENTIDO de sus penas porque, el que se hace consciente del PROPÓSITO de su sufrimiento, YA NO SUFRE. En el descubrimiento del propósito del sufrimiento, por tanto, reside el secreto de la INVENCIBILIDAD. Toma pilla. ¿Quieres ser INVULNERABLE, dulce Amanda?... pues entonces investiga, profundiza, en el SENTIDO REAL de las cosas. ... -“¡Ahí quería yo llegar!” –interrumpió nuestra heroína- “¿Queréis decirme de una puñetera vez cuál es mi Misión concreta en este planeta? Tenéis dos opciones: o lo aclaramos hablando o lo arreglamos a hostias… ¿vale? ¡pero de aquí no se va ni dios sin que yo «mentere» antes de qué coño pinto en este mundo! ¿está claro?” El grupo suelta estruendosa carcajada para responder, cuando por fin recuperan el aire -de precisarlo-, de la siguiente manera: -“¡Con dos cojones Amanda! ¡Así se habla! ¡Menuda lección de COMUNICACIÓN! ¡A eso se le llama «ponerse a la altura de la audiencia»! ¿no? Cualquier forma es válida ¿verdad?... ¡con tal de hacerse uno comprender! ¡Bien dicho!. Adoramos esa EMOCIÓN, Amanda, ese ímpetu. Esa ilusión, ese PODERÍO es la energía pura de QUIEN ERES REALMENTE tratando de ABRIRSE PASO entre las dificultades del Juego y los laberintos de tu mente y de tu propio ADN.” -“¡¿Queréis dejaros de tonterías y responderme de una puñetera vez?!” –protestó Amanda levantando el tono de voz. -“Sentimos no poder responderte.” –contestó el grupo mientras escurría de nuevo el bulto- “Te recordamos que si tuvieses que…” -“¡Ya! ¡ya! ¡ya!... ¡que si tuviese que ser consciente de mi Plan… pues no lo habría olvidado! ¿verdad? ¡Siempre la misma excusa! ¿Y se puede saber cómo queréis que complete una Misión… que no conozco con antelación?” –interrumpió en tono victimista la protagonista. -“¡Ja! ¡Qué femenino!” –replicó cariñosamente el grupo- “Esa es la norma, dulce Amanda, y con nosotros no te servirán tus llantos. Como decía un Sabio: «a una mujer llorando hay que hacerle el mismo caso que a otra mujer respirando». “Ya de vuelta al tema que nos ocupa, lo NORMAL es que la inmensa mayoría de las encarnaciones completen su Misión sin conocimiento previo, esto es, SIN DARSE CUENTA. De forma que, al igual que el inerte espantapájaros se las ingenia para cumplir su compromiso de asustar a los cuervos SIN NI SIQUIERA PENSARLO, pues así es como CADA SER HUMANO completa su papel en la vida SIN NECESIDAD DE SABERLO. Son las reglas del Juego. Como bien sabes, sois una ridícula MINORÍA, las encarnaciones más avanzadas de cada equipo concretamente, quienes a lo largo de vuestra encarnación os llegáis a plantear (muchos menos a responder) las cuatro preguntas clave que hoy nos ocupan ¿verdad? así que bien podríamos concluir que el 99% de las encarnaciones en este planeta no son conscientes siquiera de que tienen un propósito que cumplir, lo cual NO IMPIDE, repetimos, que dicho propósito se cumpla INCONSCIENTEMENTE con el velado apoyo de grupos como el nuestro. Y todo gracias a que el sentido REAL de las cosas, afortunadamente, no desaparece por vuestro desconocimiento del mismo. Así que resulta IMPOSIBLE que falle o se suspenda una Misión… por más inconsciente de ella que parezca su protagonista. Y nosotros somos los encargados de prepararte y guiarte para que tu propósito llegue, a tiempo, a buen término.” -“En ese caso” –interrumpió Amanda- “puede decirse que sois como ¿mis «ángeles de la guarda»?” -“Hombre, por poder…” ¬¬–respondió el grupo. -“Pero ¿por qué entonces no tenéis alas?” –preguntó Amanda interesada. -“Nos las quitamos… ¡porque se nos arrugaban al ponernos los abrigos!... ¡ja! ¡ja ¡ja!...” –respondieron mientras caían al suelo retorcidos de la risa. -“¡Eh! ¡eh! ¡eh!” –interrumpió Amanda cabreada- “¿Qué pasa? ¿«mestáis» vacilando?” -“¡No mujer! ¡Qué va! ¡ja! ¡ja ¡ja!...” –respondió el grupo sin poder parar de carcajearse- “¡Ja! ¡ja ¡ja!...” -“¿Seréis cabrones? ¡Que os den!” –sentenció Amanda haciendo ademanes de marcharse. -“¡No! ¡no!... ¡espera Amanda!… ¡uy!... disculpa…” –dijo el grupo mientras intentaba recuperar el aire- “Los «ángeles» NO EXISTEN ¿sabes? Los presuntos «ángeles» no son más que los viejos DRAGONES de los tiempos antiguos magistralmente disfrazados de dulces metrosexuales, eso sí, para distraer convenientemente a los incautos y para intentar desviarles de su camino verdadero.” ... -“¡Claro! ¿Veis? Yo tenía razón… ¡sois unos liantes!” –protestó ahora ella en tono de broma- “Me habéis distraído con el rollo ese de los «ángeles» de coña para que me olvidase de que me debéis una respuesta. Venga, ¡decidme de una vez!: ¿cuál es mi Misión para esta encarnación?” -“¡Joder! ¡Amanda! ¡menudo coñazo de mujer!” –se quejó cariñosamente el grupo de su insistencia- “Mira, llegados a este punto, no es tan importante conocer el detalle de tu Misión como el hecho de DESCUBRIR precisamente eso: que TIENES UN PLAN QUE CUMPLIR ¿sabes por qué?” -“Sí, claro, los detalles de mi Misión no son significativos porque vosotros sois los garantes del SEGURO ÉXITO de la misma. Ya lo dijisteis antes: con mi conocimiento expreso, o sin él, MI MISIÓN ESTÁ DESTINADA A LLEGAR A BUEN TÉRMINO.” –respondió Amanda decepcionada por no obtener de sus «coleguitas» la respuesta esperada- “Ya entiendo: lo que en realidad importa ahora no es saber para qué he venido a este mundo ¿verdad? sino reconocer que lo hice PARA ALGO, que MI VIDA TIENE UN SENTIDO al fin y al cabo. Y por ello la existencia de Amanda en la Tierra, por eso YO soy anterior en el tiempo al nacimiento de Amanda y por ello también sobreviviré tras su muerte. YO he escogido el cuerpo de Amanda para que ejecute un cometido, para que encuentre su lugar en el equipo, para que juegue su papel en el Juego… para que complete su MISIÓN en última instancia… o en PRIMERA mejor dicho ¿verdad?” -“¿Ves qué fácil?” –afirmó el grupo- “Hoy has dado sólo cuatro pasos, pero con ello has dejado atrás MILLONES de años de evolución.” -“Ya pero, ¿de verdad que no podéis darme siquiera una pista? Vengaaaaaaaa… dadme una pistaaaaaaa.” –insistió de Amanda su naturaleza femenina. -“Bueeeeeeno… ¡pero si te callas un rato!” –respondieron sus compañeros siguiéndola el juego. -“¡Vale! ¡vale!... ¡ya me callo!” –aceptó ella con ilusión infantil. ... Referencias web: Repasa aquí los enlaces web que aparecen en el libro como notas al pie. Cuentos relacionados: Vehículo de alquiler, Sinsentido CONsentido, El engaño, El Juego, Mi único alimento, Anatomía del Miedo, El PREsentido de las cosas, Mala-mente, Dónde quedaron los sueños, Yo, no robot, "En-amor-y-MIENTO" y La mascota esquizofrénica. |
| © José Mª Álvarez Pérez. Todos los derechos reservados. |